domingo, 17 de agosto de 2014

Una reliquia recuperada en los Talleres Ferroviarios de Tolosa, provincia de Buenos Aires

Publicamos una noticia aparecida en un suplemento zonal del diario El Día de la ciudad de La Plata -provincia de Buenos Aires- referida al rescate y puesta en marcha de una locomotora a vapor de trocha económica (0,60 mts).

Se trata de la locomotora a vapor alemana fabricada por la firma Henschel en el año 1923.

La joya de los talleres ferroviarios de Tolosa volvió a funcionar. 
Chicos y grandes disfrutaron de la locomotora alemana Henschel, que con su pompa de vapor salió de los míticos talleres para decir presente otra vez. Para darle mayor color al evento, en un pequeño vagoncito trasladó a los chicos del barrio que se acercaron a disfrutar del momento. 

La labor, obra de dos entusiastas que durante tres años trabajaron en la restauración de la maquina, apunta eventualmente a ser inicio de un proyecto que apuesta a poner en valor el barrio y recobrar un pedazo de su historia. 


Andrés Oleiro es kinesiólogo. Y Martín Ramón ingeniero electrónico. No son precisamente “dos expertos”, confiesan.
A fuerza de voluntad y entusiasmo, aprendieron a lo largo del camino lo necesario para terminar de darle forma al sueño que nació hace tres años. 

PUESTA A PUNTO 
Así, entre los dos lograron poner a punto y en marcha una antigua locomotora a la que poco le falta para volverse centenaria.


La máquina a vapor en cuestión, cuentan, llegó al parecer a la Argentina en 1923, año de su fabricación. La falta de registros precisos dificulta seguirle el rastro después de tantos años, pero Oleiro arriesga que probablemente fue utilizada en el norte, en los quebrachales de la zona del Chaco o en algún ingenio.

La pequeña locomotora antecede a la implementación masiva de los tractores, por lo que era especialmente empleada para transportar cargas en cortas distancias.

La máquina alemana, explican, se desplaza sobre segmentos de rieles de 5 metros de largo y tan sólo 60 centímetros de ancho, con un sistema de vías completamente portátiles y fácilmente armables, que le permiten tirar de cargas de hasta 1200 kilogramos.

En la actualidad son muy pocas las locomotoras que sobreviven, y funcionando, hay tan solo 4 o 5, incluida “la platense”. A pesar de ser muy populares en su época el destino de estas locomotoras estaba sellado: el ingreso de los tractores al mercado les significó una muy dura competencia.

Esta locomotora fue adquirida en 1968 por un parque de diversiones de Mar del Plata, aunque operó allí sólo durante un año. No obstante, fue tiempo suficiente para que Oleiro, que por entonces tenía 8 años, entrara en contacto con la máquina de origen alemán y quedara ilusionado con tenerla alguna vez, hecho que ocurrió hace poco menos de un lustro.

FUENTE: Sitio en Internet del Diario El Día, La Plata, prov. de Bs. As.

2 comentarios:

Arq. David Dalmiro Montes dijo...

SRES. FERROAFICIONADOS ESTACIÓN KM29 (GLEW)

Tengo el placer de dirigirme a personajes tan fanáticos como yo. Placer, simpatía y agradecimiento, ya que siempre he sido un chiflado y melancólico de la tracción a vapor.
Ayer me he llevado una alegre y emotiva sorpresa: por puro azar, he encontrado en Internet un artículo de ustedes en El Día del 14/ag./2014 sobre la restauración de esa diminuta Henschel de la serie ARGANDA ¿Porqué emotiva? porque en 1971... fue mía por tres días.
Por esta razón y por el cuento que sigue, les pido tengan a bien reenviar este mail y mis felicitaciones a sus orgullosos propietarios, Andrés Oleiro y Martín Ramón.
Soy de Mar del Plata, arquitecto y tengo 71 años. Les envío pruebas de mi viejo raye: las 5 primeras fotos son de miniaturas hechas por mí. La locomotora pilota Henschel 0-3-0 1:75 es de madera, papel, cartulina, estaño, alambres...la hice en 1967 (las fechas que aparecen son de cuando digitalicé los diapos.). Las bielas y los aros de las ruedas son de estaño vaciado en una matríz de madera, los rayos son de cartón.(Los remaches y el balasto me quedaron fuera de escala ¡y... bueh! fueron 270 horas de trabajo...). El tren carguero es previo (1962), los materiales: ídem más yeso. Bueno, paso al asunto: los 4 siguientes archivos de esa 0-2-0 tal como la descubrí en 1971.-
Los saludo cordialmente, DAVID DALMIRO MONTES.-

Arq. David Dalmiro Montes dijo...

En febrero de 1971, entrando a cargar nafta en el ACA de Av. Independencia y Quintana , vi al otro lado de la calle lo que muestra la última foto (el consagratorio afiche de la por entonces desconocida Susana Giménez, comprueba el año ). ¡Salté! dejé el auto ahí y con mi cuñado (el que se ve en la cabina) logramos forzar el precario portón del parque de diversiones (fracasado y abandonado hacía varios años). Sorteando escombros, ferretería oxidada y yuyales llegamos a la joyita. Retiramos maderas y chaperío, detrás tenía un vagoncito semi sepultado con basura; estaba deteriorada pero entera, nada irreversible. Ideal para restaurar.
En las placas de bronce se leía 'Henschel & Sohn. Kassel, 1928 Nr. 19.781' (ampliar la foto). Esa manzana era del colegio de enfrente, Don Orione. Llamé a Buenos Aires a la proyectista del emprendimiento de 1968, éramos amigos: la arquitecta Erika Madlé. Ella y su socio la habían comprado en un ingenio azucarero de los tantos que se venían cerrando en Tucumán.
Yo tenía señado un Peugeot 504, costaba 1.350.000,- Pesos Ley 18.188; había entrega inmediata pero... lo quería negro; en esa época y tras décadas de autos negros, las fábricas no pintaban negro excepto ante el pedido de un número importante, ofrecí cash ¡nada! decidí esperarlo (y comerme los aumentos...) entregué $350.000,- y me quedé con el millón... Volví al colegio y me atendió el Director. Le ofrecí comprar la locomotorita, el vagón y los ~250 metros de vías enterizas sistema Decauville que estimé. No estaba en venta, pero se quedó pensando cuando le ofrecí ese millón en mano y haciéndole notar: "- Lo que van a ganar es que le saqueen las placas, el pito, las llaves, manómetros, niveles, válvulas, cañerías... todo bronce y cobre...-" se enterneció: "- La verdad... podría rehacer los baños, o tantas cosas... Voy a consultar en Buenos Aires al Padre Superior de la Orden, y le contesto-" ¡Ya era mía...! ¡Chau 504...! seguiría con el Fitito y construiría un galponcito de ladrillo y chapa bien ferroviario en mi amplio lote de El Grosellar, ahí me dedicaría a restaurarla de a poco pero personalmente.
Pero... se pinchó: "-No va, el Padre Superior dice que es propiedad de la Congregación."
No lo podía creer... Y esa tarde me llamaron de Ecker & Rosenthal:el INTA había comprado en fábrica una flota de 404 negros y una funeraria cinco 504, "-¡En unos días llega el suyo!-" Fue el primero en Mar del Plata (venía con 4 faros, pero yo había importado los franceses trapeciales, le había comprado llantas de magnesio, lo hice bajar un poco...¡bien fachero! quiero decir: había preferido la locomotora a ese chiche que ¡además, lo necesitaba para trabajar...! ).
Unos cuatro años después, desde ese 504... ví con horror que tuve razón, cruel ironía: del otro lado del confín de El Grosellar, en un desarmadero, inclinada casi como volcándose al arroyo La Tapera, estaba lo que quedaba de la pobre máquina: la caldera, el tren de rodaje y la cabina ¡le habían robado todo! Y mucho después (~1980) la habían trasladado al baldío de una especie de depósito de piedras y lajas en la Avenida Juan B. Justo.
Imagínense que, después de unos ¡40 años! daba por descontado que había sido trozada a soplete y mandada a la fundición... ¡anoche no podía creer que aún existiera y menos así...! Viendo los datos, no puede tratarse de una locomotorita gemela. Por eso, fue un emotivo alegrón. Quedó fantástica ¿cómo consiguieron todo? Nuevamente los felicito, además de un placer, un hobby, un mérito, esas reliquias resucitadas son un bien cultural.-
Los saludo cordialmente, DAVID DALMIRO MONTES.-