... en el presente mes de septiembre -más precisamente el día 20- se cumplirá el Centenario del ramal ferroviario de Puerto Deseado a Colonia Las Heras, en la provincia de Santa Cruz.
Tren de este ferrocarril atrapado en la nieve
Este ferrocarril de trocha ancha originariamente -según las proyecciones realizadas- debería haber concluido su tendido en cercanías de la ciudad rionegrina de San Carlos de Bariloche. Pero, finalmente solo se construyeron los primeros 283 kilómetros que constituyen la distancia entre sus dos cabeceras antes citadas. Los trabajos de construcción estuvieron a cargo del Ingeniero Briano.
Coche Motor que prestó servicios en este ferrocarril
A continuación presentamos dos pequeños videos alusivos al Centenario de esta línea férrea.
FUENTE: Blog en Internet http://www.prensampd.blogspot.com/
La Estación 30 de Agosto -perteneciente al Ferrocarril Domingo F. Sarmiento- se encuentra emplazada en el municipio de Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires y lleva ese nombre en homenaje a la fecha de inauguración del Ferrocarril Oeste de Buenos Aires (fue el primero que se construyó en nuestro país), hecho ocurrido el 30 de Agosto de 1857, y del que hoy se cumple el 152º aniversario.
La estación anterior a 30 de Agosto (llegando desde Estación Once de Septiembre) es Corazzi. Alfonso Corazzi -de profesión conductor de locomotoras- fue uno de los primeros en manejar a la locomotora "La Porteña"; este inmigrante italiano trabajó además en la construcción de la línea férrea del Ferrocarril Central Argentino, en la provincia de Santa Fe.
Y la estación posterior a la primera mencionada (siempre viniendo desde la Capital Federal) es la denominada La Porteña, en recuerdo a la primera locomotora que condujo el primer convoy ferroviario en el año 1857, y que actualmente se conserva en el Museo de Transportes de Luján.
FUENTE:Libro "Significado de la nomenclatura de las estaciones ferroviarias de la República Argentina" escrito por Enrique Udaondo, y publicado en Buenos Aires por el Ministerio de Obras Públicas de la Nación en el año 1942.
Cartel de la Parada Kilómetro 46 (San Francisco Solano)
A mi amigo Gabriel se le ocurrió que como integrantes del Blog Ferroaficionados Estación KM. 29, relatemos como fue que se produjo nuestro ingreso al apasionante mundo de los trenes.
Realmente creemos no conocer el momento en que pasamos de ser personas normales a seres anormales.
Creo que ya nació con nosotros, y luego no lo pudimos ni quisimos dominarlo. En mi caso algo realmente curioso por no tener ningún pariente o referente ferroviario.
Así es que el primero que me proporcionó información fue mi viejo al que"alquilé" siempre que pude y si bien no le gustaban los trenes, al ser ingeniero en construcciones mecánicas, algo sabía.
Y siendo yo un pequeño preguntón, el viejo me explicó, por ejemplo, lo que era un gancho mandíbula, o un gancho cadena; cuales eran las diferentes trochas; o el principio del funcionamiento de una locomotora de vapor o el de una diesel eléctrica.
De esta manera empecé; ya más grande viajaba por mi cuenta trayectos cortos sin despertar sospechas de mi madre. Al pasar mucho de mi tiempo libre en San Francisco Solano (Parada Kilómetro 46) a metros de la vía del Ferrocarril Provincial de Buenos Aires, me hice amigo de guardas y maquinistas; es así que viajaba gratis.
Parada Kilómetro 46 (San Francisco Solano)
Llegar un día de invierno a La Plata, era como hacer un viaje interplanetario, encontrarme con el galpón de máquinas, con esa hermosa estación (la más grande de la línea) era un sueño realizado.
Estación La Plata (Ferrocarril Provincial de Buenos Aires)
Vayan recuerdos imborrables a esas tardes de sol sentado en el andén esperando la llegada de las destartaladas formaciones ferroviarias de ensueño. Como también ayudar a los maquinistas a empujar la mesa giratoria, o juntar los boletos hasta tener todas las combinaciones posibles.
Boletos tipo Edmonson emitidos por el
Ferrocarril Provincial de Buenos Aires
Siendo ya más grande, cuando tenía que moverme por el centro de la ciudad de Buenos Aires, lo hacía exclusivamente en Subterraneo. Y, si por ejemplo, tenía que desplazarme desde Constitución hacia Pompeya, teniendo a disposición muchas líneas de colectivos, tomaba el colectivo de la línea 59 hasta la Estación Buenos Aires y de allí viajaba sólo una estación, hasta Sáenz.
Estación Buenos Aires (Ferrocarril General Belgrano)
Mi familia viajaba a Córdoba en automóvil, y yo lo hacía con quien hoy es mi esposa en tren, en la última época de Ferrocarriles Argentinos, pudiendo durar el viaje más de 15 horas.
Y así llegamos hasta la actualidad donde de alguna manera canalizamos nuestras inquietudes en nuestro querido Blog Ferroaficionados Estación Km. 29.
... el día 10 de agosto de 1910, se autorizó a librar al servicio público de pasajeros y cargas la nueva Estación Longchamps. Esta fecha es considerada también como la de la “Fundación del pueblo”. Para los pobladores de Longchamps, el hecho de que un tren se detuviera en la nueva estación era todo un acontecimiento, debido a que si así no sucedía, debían viajar en sulky.
La antigua Estación Longchamps
La gente aguardaba que llegara el “Tren lechero”, que lo hacía a las 9.00 hs.; este tren traía los tarros con boleto de control.
La antigua Estación Longchamps vista desde el puente peatonal
El Ferroclub Argentino (Sede Remedios de Escalada) invita a disfrutar del Día del Niño en su Sede. Con los Trenes Históricos. Con Paseos en un tren artesanal impulsado a vapor. Con trenes en miniatura de la Agrupación Ferromodelistas Nacionales (A. FE. NA.), y el Servicio de Buffet y Cafatería.
La cita es el Domingo 9 de Agosto, de 10 a 18 horas. El estacionamiento estará en el predio de la U.N.La. (Universidad Nacional de Lanús).
La Sede se encuentra en: Av. 29 de Septiembre Nº3675 - Esquina Villarino, Remedios de Escalada.
Poesía rescatada del libro "Ferrocarriles en el Mundo" del autor Ricardo Cal (Publicado en Marcos Paz, Provincia de Buenos Aires, Argentina, año 1999).
Ricardo Cal fué miembro de una familia de conductores e instructores de locomotoras a vapor de la localidad de Villars. En el Centro Cultural que se ha constituido en el edificio de la estación ferroviaria Villars, en el año 2002 se inauguró una biblioteca pública que lleva su nombre.
La llegada del tren a los pequeños pueblos del interior de la provincia produjo el acercamiento de dos mundos ajenos: el rural y el urbano.
Según explica el arquitecto Jorge Tartarini la vida en muchos poblados trascurría sumida en sus propias costumbres y el ferrocarril vino a desestructurar todo esto.
La calle de comercio se extendió hasta la estación, la vuelta al perro también cambio de zona y los locales con novedades se ubicaron próximos a la estación ferroviaria.
Esta nota periodística fue realizada al arquitecto Jorge Tartarini por Marcelo Muchi, conductor del programa radial "El Provincial" que se emite los sábados de 10 a 13 horas por LS11 Radio Provincia de Buenos Aires, en AM 1270 Khz.
Para escuchar el relato completo
de la nota periodística, hacer doble click en el parlante*.
(Duración aproximada: 9 minutos)
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En los poblados ya existentes, el ferrocarril tuvo una ubicación en el borde de los mismos, diferente a las colonias ferroviarias donde las estaciones quedaron en el centro de la ciudad. De todas formas la fisonomía de los pueblos cambió rotundamente con la llegada del tren, creando zonas de chacras, de talleres, de comercios, como así también la aparición de elementos propios de la vida urbana como las columnas de iluminación francesas y los relojes suizos; también la moda llagaba desde Buenos Aires
El ferrocarril trajo a los poblados las películas para el cine, la maquinaria agrícola para las estancias, los elementos de iluminación, la ropa, que se compraba por catálogos, que se encontraban en peluquerías y en remates.
“El ferrocarril permitió construir un mundo con las comodidades de lo urbano donde no existía nada de eso decenas antes” sostiene Tartarini y afirma que "Costumbres ciudadanas que hoy vemos con naturalidad se extendieron gracias al ferrocarril que provocó un acercamiento del mundo de lo rural y lo urbano".
A continuación presentamos el enlace a otro relato del arquitecto Jorge Tartarini en una nueva entrevista efectuada en el mismo programa radial.
Para escuchar el relato completo
de la nota periodística, hacer doble click en el parlante*.
(Duración aproximada: 9 minutos)
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* Para escuchar los archivos de audio es necesario tener instalado en la computadora el reproductor QuickTime. Es posible descargarlo gratuitamente haciendo click en el siguiente ícono:
El telégrafo fue inventado por Samuel Morse en el año 1832. Mediante el Código Morse o también llamado Alfabeto Morse, reproducía letras y números valiéndose de signos transmitidos en forma discontinua.
Alfabeto Morse o Código Morse
El telégrafo fue un gran aliado del ferrocarril. Los postes tendidos a lo largo de las vías (paralelos a estas) sostenían el tendido de los cables conductores del telégrafo.
En un principio el ferrocarril utilizó los servicios del telégrafo para dar vía libre a los trenes por medio de las conexiones telegráficas entre estaciones. Este procedimiento se efectuó hasta la llegada -al ferrocarril y sus estaciones- del aparato canjeador de vía libre.
Cada estación ferroviaria que poseía un aparato telegráfico tenía un código de llamada telegráfica que consistía en una sigla que podía contar con una, dos o tres letras que las caracterizaban y eran distintas entre sí.
El Ferrocarril Roca estableció los siguientes códigos de llamadas telegráficas para las estaciones de su extensa red.
Haciendo un click en cada tabla,
es posible ampliarlas y se quiere descargarlas.
Estos códigos de llamadas telegráficas eran publicados en los Itinerarios de Servicio que cada año este ferrocarril entregaba a sus empleados.
Usando el telégrafo se transmitían las órdenes de servicio, se comunicaban los cambios de horarios de circulación de trenes o modificaciones tarifarias. Además, el telégrafo cumplía funciones sociales retransmitiendo mensajes para el Correo Oficial, como así también telegramas. Durante muchos años se transmitieron por telégrafo los datos correspondientes a precipitaciones sucedidas en ciudades y pueblos de todo el país que contaban con aparato telegráfico en sus estaciones además de pluviómetro para registrar las lluvias.
Anteriormente a que la hora oficial se transmitiera mediante el "top" radial, la misma se distribuía hacia el interior del país por intermedio del telégrafo. Dicha transmisión se hacía todos los días a las 7.00 y a las 14.00 horas; por ello tres minutos antes de las mencionadas horas debía cesar todo el tráfico de mensajes telegráficos para dar paso al "mensaje horario" que se emitía desde las estaciones cabecera de cada línea férrea.
FUENTES:
Libro "Con los rieles en el alma" de Raúl Francisco Guglielmi (ex ferroviario).
Itinerario de trenes generales Nº 8 del Ferrocarril Roca, vigente desde el 18 de diciembre de 1978.